Fiesta patronal
Cuento de Historia nacional de lo abyecto (anamá, 2021), página 11. Dos minutos de lectura.
This text appears here in its original Spanish.
grabación en la voz del autor (pendiente)
El padre aparca el viejo Suzuki y apunta con el mentón hacia una concurrencia que baila cumbias y corridos en un descampado. El hijo divisa un pato vivo que cuelga por los tarsos en el centro mientras, en una de las lindes, cuatro hombres ensillan sus caballos. Al fondo se ramifica un laberinto de cerros y pinares segovianos erizados entre la bruma. Entonces dan la señal. El primer jinete clava las espuelas en los costados de su rocín que atabalea a galope tendido hacia el ave. De pronto suelta la rienda y con un movimiento ágil coge al palmípedo del pescuezo que se estira como hule hasta escurrirse de la mano humana. Chorreando sangre (no se sabe bien si propia o del animal) el jinete retoma la rienda y vuelve al punto de partida. El siguiente jinete repite la operación. Luego otro y otro. Y de nuevo el primero. Cada uno inflige más daño al animal pero no el suficiente como para matarlo. A este punto ya los huesos de las alas, rotos por el aleteo frenético, le revientan la piel. El suplicio continúa hasta que uno de los jinetes por fin arranca la cabeza del cuerpo.
La concurrencia se enardece y el vencedor se empina una botella de aguardiente que convida a su rocín. Con el otro brazo alza hacia el cielo la cabeza del pato que palpita en su puño como el corazón de un niño. El padre pone la ignición y la escena desaparece entre bruma y pinares cuando el Suzuki enfila de regreso a la Panamericana.